Tus datos ya le sirven a alguien. Que primero te sirvan a ti.
Qué hacemos con tus datos, dicho claro.
Todo lo que haces deja datos.
Qué compras, a qué hora, cada cuándo, dónde. Ya se registra en tu banco, en la tienda, en la app del mapa y en tus recibos.
Alguien más lleva la cuenta de tu vida.
Cada una de esas empresas tiene un pedazo de tu vida, y detrás de esa información hay una industria entera que gana dinero sin que un solo peso llegue a ti.
Lo primero es que lo veas tú.
Anotas lo que hiciste y lo que gastaste. Te regresamos tus horarios, tu dinero y tus patrones, organizados. Son tuyos: los exportas y los borras cuando quieras.
Y que veas lo que nadie te enseña.
La etiqueta no te dice cuánto viajó un producto ni cuánto pesa en kilos de CO₂e. Esa información existe y se calcula desde hace décadas. Nosotros te la mostramos.
No venimos a decirte que consumas menos.
Te mostramos tus datos. Lo que hagas con ellos es cosa tuya.
Medir no debe ser un lujo.
Hoy un negocio que quiere conocer su huella le paga a un consultor, y la mayoría de los negocios de esta ciudad se queda fuera. Por eso la cuenta personal es gratis y los planes para negocio empiezan en $249 al mes.
Tus datos. Tu impacto.